El día en el que el barrio del Aeropuerto se llenó de vida

Es lunes, 4 de julio de 1960, un día despejado y agradable de verano en el que en Barajas no se superan los 30 grados.

Una comitiva, formada por el Ministro de la Vivienda, José María Martínez Sánchez-Arjona, el Director General del Instituto Nacional de la Vivienda, Enrique Salgado Torres, y el obispo de auxiliar de Madrid-Alcalá, José María García Lahiguera, llega a un pequeño barrio en construcción de viviendas subvencionadas por el Plan de Urgencia Social que se sitúa junto a la plaza dedicada al presidente estadounidense Eisenhower, punto de unión de la carretera de Barcelona con la del aeropuerto de Barajas.

Los ladrillos de terracota tienen un color intenso y el olor a pintura inunda unas calles de precaria urbanización en las que aún no se ha realizado ni la pavimentación ni la instalación de alumbrado.

Al pie de uno de los edificios se encuentra un abultado número de personas, llegadas de los pequeños pueblos de España a la gran ciudad, haciendo fila junto al artífice de la promoción inmobiliaria, Agustín Roiz Maluenda.

Tras bajar de los vehículos oficiales y saludar a las personas presentes, las autoridades del Ministerio de la Vivienda y el obispo auxiliar de Madrid ofician una pequeña ceremonia en la que se coloca la primera piedra de la iglesia de la barriada, puesta bajo la advocación de Santa Celia -en memoria de la recientemente fallecida esposa de Roiz-, para acto seguido dar la bendición a las viviendas.

Momentos después, el Ministro se acerca a los nuevos vecinos y tras compartir algunas palabras, coge una llave de manos del promotor y se la entrega al primero de ellos: un joven ilusionado por tener su propia vivienda en la capital.

Una foto para la posteridad

Entrega de llaves de las viviendas del barrio del Aeropuerto.

Este relato es una recreación de cómo pudo haber sido el inicio del primer día de convivencia en la barriada. De esa fecha únicamente hemos podido recuperar la foto realizada por la agencia CIFRA que, acompañada de una breve nota, fue publicada por el diario ABC al día siguiente.

En la instantánea, el Ministro de la Vivienda hace entrega de la llave de una de las primeras 102 viviendas del barrio del Aeropuerto a un hombre con gafas de sol. A su derecha se sitúa el obispo auxiliar de Madrid y el Director General del Instituto Nacional de la Vivienda, formando una estampa típica de la época.

60 años nos separan de la captura de este momento, que hoy, en una situación extraña debido a la crisis sanitaria, queremos conmemorar junto a todas las personas que viven o han vivido en nuestro barrio.

Nos hubiera gustado que la narración de lo acontecido aquel día hubiese sido realizada por alguna de las personas que estuvieron presentes, pero el paso del tiempo se hace notar y no hemos podido localizar a ninguno de esos primeros pobladores.

Hoy son pocas las personas que continúan entre nosotros para recordarnos los primeros años de vida en el barrio. Un barrio que fue el destino de muchas personas que migraron a Madrid desde distintos puntos de la geografía española y para las que, pese a los numerosos problemas que han plagado estás seis décadas de historia, siempre ha sido su hogar.

Los primeros negocios

Las 606 viviendas que finalmente fueron levantadas se habitaron poco a poco durante los siguientes años. Junto a las nuevas familias llegaron los numerosos negocios que durante las primeras décadas hicieron que en el día a día no faltase de nada.

Gracias a la hemeroteca del Boletín Oficial del Ayuntamiento de Madrid podemos saber los nombres de las personas que iniciaron los primeros establecimientos del barrio del Aeropuerto:

En el año 1961, Manuel González Lobo, Luis Novella Iranzo y Daniel Abad Benito decidieron abrir algunos bares en la calle Medina de Pomar, mientras que Domingo Pérez Yerro despachaba a los vecinos en su tienda de comestibles.

En 1962 Antonia Romero Gonzalo comenzó a fabricar morcillas en el bloque 512, una panadería abrió junto a las tabernas de la calle Medina de Pomar y en la calle Pradoluengo se podía comprar huevos y carne en la tienda de Josefa Alcolea Fernández, o carbón en el local de Sotero Velázquez Rodríguez.

Para un corte de pelo se podía acudir a la peluquería de Ramón Mena Sanz, en la calle Garganchón 213, que estaba muy cerca de la tienda de patatas de Bernardino Domingo Fernández del bloque 211.

Rosario Fontela Sánchez comenzó a vender pescado al año siguiente, cerca de la carnicería de Josefa, mientras que la cacharrería de Antonio Rodríguez Cobarro preparaba su apertura en la calle Fuentenebro, al lado de la huevería y frutería de Julián Narros Sánchez, ambos establecimientos situados en las inmediaciones de la tienda de comestibles de Miguel Ponce de León.

En esa misma calle, ya en 1965, Teodoro González Moralilla atendía en su nueva mercería y las señoras salían guapas del bloque 221 tras haber pasado por la peluquería de Antonio Márquez Blázquez.

Preservar nuestra historia

Un día como hoy debe hacernos valorar la importancia de preservar la historia de la vida de estas gentes, de escuchar los relatos de aquellos primeros días para poder guardarlos antes de que el tiempo haga que sean olvidados para siempre.

Por eso desde Aeropuerto Participa nos gustaría reunir un archivo fotográfico, videográfico y documental con momentos, buenos y malos, de la vida en el barrio del Aeropuerto.

Con tu participación nos ayudarás a crear una exposición virtual que conmemorará estos 60 años de historia y que permitirá compartir con el mundo la vida de las personas que viven o han vivido en nuestro barrio.

Si tienes imágenes, grabaciones, documentos o relatos que te gustaría compartir, envíanos un correo a través de este formulario y te ayudaremos a digitalizarlos.

Más información

Hemeroteca digital del barrio del Aeropuerto

3 comentarios

  • Roberto dice:

    Dentro de los negocios que abrieron he echado de menos la farmacia. Precisamente estuve esta mañana y el farmacéutico me comentó que hoy cumplían sesenta años tanto el barrio como la farmacia. Incluso me enseñó el libro de contabilidad donde su madre había apuntado que el día de la apertura cuatro de julio de 1960 la recaudación fué de 32 pesetas.

  • Isabel fontenla sanchez dice:

    Hola!! Yo viví e inaugure el barrio pues soy hija de Charo la!! Pescaderia y Ricardo mi esposo D E P.?. Pues me case nos hicimos novios… Nuestros hilos allí nacieron en fin mucha nostalgia…
    Yo ahora vivo en Alicante benidorm

    • Aeropuerto Participa dice:

      Hola, Isabel. ¡Gracias por tu mensaje! Si quieres puedes contarnos más o enviarnos alguna fotografía de aquellos años a través de nuestro formulario de contacto.

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